Se empieza por el principio

A los buenos días/ tardes/ noches. Por fin me siento y me atrevo a echar un ratito y llegar a la pestaña de crear nuevo blog. Por fin le pongo un nombre y del tirón me voy a crear entrada y antes de leer dos veces lo que quiera que haya escrito le daré a publicar y verá la luz un nuevo espacio que, espero, salga adelante y tenga éxito entre mi particular comunidad bloggera como en su día lo tuvo su predecesor (no necesito más, pero bienvenido sea quienquiera*), mi blog de no madre, aquel en el que el cuarto estaba solo, a mi alrededor había silencio y era posible la concentración y mi periné aun no había sufrido las consecuencias de dos embarazos y dos partos y podía aguantar el pipí sin problema alguno ante un fuerte ataque de tos.
Las circunstancias han cambiado a día de hoy. Escribo de prisa y corriendo con una preciosa bebé de cuatro meses sobre las piernas y el ordenador un poquito más allá. He conseguido sacar mi brazo de debajo de su cabeza para poder usar las dos manos. Si se despierta se acaba el post, publico y listo. Si me deja, lo termino. Acabo de darme cuenta de que si tecleo rápido y fuerte se mueve, alerta, alerta, cuidado que se despierta. Iré con más cuidadito. Su hermana mayor, a un mes de cumplir los tres años, está en la guarde, bendita guarde, espero que corriendo, saltando y cansándose mucho. Tengo hora y media para terminar esto que he empezado y pensar qué comemos antes de ir a por ella... Voy a contrarreloj.
A ellas dos, a mis niñas, Valle (la mayor) y Alba (la pequeña), va dedicado este blog. La maravillosa suerte de ser su madre ha transformado mi persona y, con la metamorfosis, ahora veo el mundo desde una perspectiva diferente. Cada día mientras cocino, mientras recojo juguetes esparcidos por toda la casa, froto jabón casero sobre manchas de caca de ropa de bebé, tiendo lavadoras interminables, etc, etc, mientras ejerzo de madre, vamos, en mi cabeza voy haciendo profundas reflexiones sobre temas que antes nunca me había planteado o, quizás no de la misma manera. Situaciones de la vida cotidiana, conversaciones escuchadas, sucesos del telediario... me trastornan y me hacen sacar conclusiones que me gustaría que ellas, mis hijas, pudieran leer algún día. Por si... por si ya no se me ocurren igual, por si se lo creen más si me leen que si me escuchan o por si me muero, básicamente. Porque esto es otra cosa que, como madre, de repente me preocupa enormemente. Morirme de hoy para mañana (y no profundizo más en esto porque no me parece tema para una primera entrada, tal vez otro día).
Bueno, creo que para empezar no está nada mal, seguir abriendo puertas por hoy es arriesgado pues la siesta de Alba no va a dar para mucho más. Lo dejamos aquí, con mi mensaje de buenas intenciones y la exposición del argumento. De verdad, quiero que esto tire... pondré de mi parte... Alba se está revolviendo :S
Mi idea es escribir a partir de ahora dirigiéndome a ellas, pero no sé qué saldrá.
Aclaro el asterisco de arriba y termino. Al escribir "quienquiera" me ha surgido la duda ¿va junto o separado? así que me he ido a buscarlo a san Google, que me remite al DPD (diccionario panhispánico de dudas) y me ofrece esta respuesta:
quienquiera. 1. Pronombre indefinido que significa ‘cualquiera’. Se usa normalmente como antecedente del relativo que: «La primera mujer de mi padre, quienquiera que fuese, seguía sin saber nada de ella» (Marías Corazón [Esp. 1992]). No debe prescindirse del relativo: «La gran diferencia está en que, quienquiera sea el ganador, el perdedor será el pueblo» (Tiempos [Bol.] 11.12.96); debió decirse quienquiera que sea. Su plural es quienesquiera: «Se dieron cuenta de que los extranjeros, quienesquiera que fueran, no eran fáciles de derrotar» (Fuentes Espejo [Méx. 1992]). Su antigua forma apocopada quienquier ha desaparecido del uso actual.
2. Se escribe siempre en una sola palabra, por lo que no debe confundirse con la combinación del relativo quien y la tercera persona del singular del presente de subjuntivo del verbo querer (quien quiera), que significa ‘el que quiera’: «Quien quiera alcanzar esa meta debe recurrir al único medio disponible» (Arias Silencio [Esp. 1991])
Creo que, después de leerlo, lo he usado bien poniéndolo junto... pues quiero decir que “cualquiera” que entre bienvenido sea, aunque he tenido que leer las dos definiciones varias veces para asegurarme.
Y con esto cierro y os mando el primer mensaje: cuando tengas una duda no te la guardes, busca, pregunta y resuélvela y habrás aprendido algo nuevo. Y si te has equivocado, no te preocupes, aprende del error y sigue adelante, pues lo malo sería no haber aprendido nada y seguir errando en lo mismo infinitamente.
Un abrazo y hasta pronto, espero.
La decoración y demás... poco a poco, ya habrá tiempo.
Besitos... Mamá :)

Comentarios

  1. Resulta que la almendra ha acabado dando un almendro en flor. Qué alegría volver a encontrarnos por estos lares, soltando nuestros profundos pensamientos y trabajados conocimientos. Estoy segura que aprenderé mucho de ti, así que no dejes de contar. Yo intentaré hacer lo propio, pero sin promesas, que no sé si lo podré cumplir.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares